¿La misión? Alcanzar a Hernán. ¿El objetivo? Asustarlo. No te pierdas este apasionante video que nadie sabe como termina (hasta que termina, claro). ATENCIÓN: aleje a los niños de la computadora, muchas malas palabras saldrán de los parlantes, si es que los tiene encendidos (siempre hay que aclarar para los pelotudos que no se multimedializaron todavía).