Y ahí estaba el pobre de Pato: sentadito, tranquilo, con la mochila puesta esperando para irnos de la quinta de Francisco Álvarez. Pero es sabido que cuando están El Bichi y El Piraña alrededor, nadie se va a casa sano y salvo. He aquí la cámara testigo, de la mano de Kgon, para todo el mundo. Que lo disfruten (viene con Replay y todo boló! re zarpante!).
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